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Phantom of the opera

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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Trotando hacia la corte

Se quedó atónita. Se esperaba un comité enorme. Cuando se adentró en la sala solo se encontró con un par de personas tomando el desayuno y charlando animosamente. El mayordomo la acompañó hasta ellos. Cuando percibieron su presencia se mostraron sorprendidos. Los hombres sonrieron enseguida. Las mujeres se mostraron algo más reacias a mostrar agrado. Ella se sentía muy incomoda. No la gustaba ser el centro de atención. Se sentó al otro lado de la mesa y con un asentimiento de cabeza, comenzó a tomarse el té que la había traído el mayordomo. Al principio estaban bastante interesados por la nueva invitada, pero viendo que ella intentaba pasar desapercibida, siguieron con sus asuntos.
Cuando terminó de desayunar el mayordomo la informó que toda la corte había salido a cazar. Ella detestaba la violencia, pero no la quedaba más remedio que aceptar la proposición. Se levantó y siguió a los demás. Se dirigieron hacia dónde estaban atados los caballos. De reojo vio a Stephano. La dio un vuelco al corazón. Esperaba algún tipo de señal. Estaba segura de que la había visto. Estaba ensillando su caballo.
Ni se inmutó. Estaba demasiado ocupado. El corazón se le rompió en mil pedazos. Cuando pasó por su lado ni siquiera la miró. Las lágrimas se agolparon en los ojos de Ella. Pero no podía dejar que saliesen de allí. No quería mostrarse vulnerable a sus desplantes. Si para él no había significado nada aquella noche, no le daría la satisfacción de demostrarle que para ella si. Sin dirigirle la palabra se montó en su caballo y salió veloz de allí. La daba igual dónde ir. Tan solo quería escapar lo más lejos posible.
Uno de los nobles la siguió y paró su caballo. Muy amablemente la indicó por dónde debía seguir el camino. Incluso se ofreció a acompañarla. Estuvieron trotando todo el rato. Avanzaban a bastante velocidad. Pronto Ella descubrió delante de sí una multitud de gente elegante. La entró miedo. Estaba acostumbrada a tratar con gente importante, pero no con la nobleza. Debía conseguir de alguna manera que la presentaran ante el rey. Suponía que era una tarea muy complicada. Debía intentarlo.

1 comentario:

  1. Hola, ya te sigo, me sigues?? Mi blog se llama:
    www.elrinconcitodelectura.blogspot.com
    Muchas gracias y un beso.
    Lectora.

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